Si algún día bebo tu trago antes de que llegues a la mesa,
y no me miras,
ni me encarcelas
ni pides que pague tu cuenta,
Ese día sabré que estamos destinados a estar juntos...
Letras con pretensiones eróticas y políticas, aptas para personas con grados graves de psicopatología; aunque idiotas normalistas son bienvenidos. Se admiten fatales, golondrinas, inútiles, ebrios, moralmente ultrajados y todo adefesio que practique el odio deportivo. El ebrio que escribe se reserva el derecho de leerse eternamente a si mismo.