Necesito agarrarme a trompadas con alguien,
matar una insensible cara en el olvido
degollar las moralidades pequeñoburguesas de la paz.
No sé si sea agresivo, pero tengo pocas esperanzas de ser parte de la convención de ginebra.
Letras con pretensiones eróticas y políticas, aptas para personas con grados graves de psicopatología; aunque idiotas normalistas son bienvenidos. Se admiten fatales, golondrinas, inútiles, ebrios, moralmente ultrajados y todo adefesio que practique el odio deportivo. El ebrio que escribe se reserva el derecho de leerse eternamente a si mismo.